Territorio o vertientes conceptuales en la obra de Pedro Morales

Tres

 

 

 

Fractales, enunciación de un modelo comunicativo

Así como su pintura prefiguraba el encuentro y ulterior incorporación de la geometría fractal, a través de las visiones simultáneas de espacios dentro de espacios, María Elena Ramos, ha precisado: "La casa no es Maracaibo desde afuera, sino el de adentro. Una casa dentro de una casa dentro de una casa (...) A la manera de la antigua heráldica: la construcción en abismo."

El laberinto, metáfora de las fisuras de la memoria, se desarrolla para resemantizar la pintura y presentar su emulación.La naturaleza será fraccionada y vertida a fórmulas donde la visión del espectador "estará penetrando físicamente dentro de un conjunto de expresiones matemáticas que a su vez poseen el sentido pictórico que el artista ha querido proporcionar a su obra". El medio digital y su lógica perceptiva lo llevan a sustanciar el principio de la repetición algorítmica de la Geometría Fractal. Sus ámbitos de interés se desplazan de la casa y las mitologías populares para sumar el paisaje y el bodegón. La búsqueda de los volúmenes ocultos en la naturaleza abre el campo de la visión del artista quien en lo sucesivo adoptará la realidad virtual (estereogramas, CD-ROM, video digital, Internet) con el propósito de hacer una obra participativa e interactiva, que incluso logra obtener para el espectador una visión personal en tercera dimensión.

En los últimos años, la obra de Pedro Morales se inscribe dentro de una vertiente telemática que parte de la mediación tecnológica en el lenguaje de las artes visuales para formular un modelo comunicativo. Es así como el espectador se hará parte de la obra y el creador se definirá como autor de ella.